Referente histórico de la lucha por los derechos humanos en La Araucanía.
“El Siglo”. Santiago. 22/3/2026. A la oficina de El Siglo llegó el siguiente mensaje:
Temuco. 21 de marzo. Desde el pasado jueves, la región de La Araucanía se volcó en una serie de homenajes para despedir a Encarnación Alarcón, dirigente histórica y pilar ético de la memoria nacional, quien falleció dejando un legado inquebrantable de dignidad y justicia. Tras un concurrido velatorio y una solemne misa de despedida realizada en la Catedral de Temuco, sus restos fueron trasladados al Cementerio de Padre Las Casas, lugar donde ya descansa junto a su esposo.
Encarnación Alarcón, nacida en Lota en 1930, llegó a la región en 1967 junto a su compañero, el entonces secretario regional en La Araucanía, Alberto Molina Ruiz. Tras el brutal asesinato de Alberto en el montaje del “Asalto al Polvorín” en 1973, Encarnación no retrocedió; por el contrario, convirtió su dolor en una herramienta de lucha, consolidándose durante más de cinco décadas como dirigente de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos y Ejecutados Políticos (AFDD) de La Araucanía. Su vida fue testimonio de una consecuencia absoluta, recordándonos que la memoria es una exigencia del presente inclaudicable.
A esta despedida se sumó la máxima autoridad comunal, el alcalde Roberto Neira, junto al concejal Alejandro Bizama, resaltando el profundo vínculo de Encarnación con la ciudad de Temuco. Cabe recordar que, en el año 2024, el alcalde Neira y el Concejo Municipal la nombraron “Ciudadana Destacada” de la comuna; una distinción que valora y homenajea a aquellas personas que han dejado una huella imborrable en el desarrollo y la identidad de la capital regional.
La ceremonia contó, además, con la presencia del presidente regional del Partido Comunista, Ricardo Cortés, y representantes del Comité Central de la colectividad. Desde el mundo de los derechos humanos, la AFDD destacó el apoyo constante que Encarnación brindó a la organización, mientras que las expresiones culturales de Nancy San Martín, Patricia Chacón, Ada Zambrano y Leo acompañaron el duelo con música y poesía. A este homenaje se sumaron también el mundo sindical y diversas organizaciones sociales -tanto de La Araucanía como de otras regiones-, que relevaron el compromiso incondicional que ella mantuvo durante décadas con la causa de la justicia.
Durante la instancia, su hijo, Alberto Molina Alarcón, resumió el sentir de los presentes con una semblanza sencilla: “Mi mamá era tan humana, tan querida. Ese es el mejor recuerdo”. Por su parte, su nieta agradeció en nombre de la familia -que hoy integran 11 nietos y 8 bisnietos- el acompañamiento y las muestras de cariño recibidas por parte de vecinos y organizaciones sociales durante las jornadas de duelo.
Con su descanso final, La Araucanía despide a una mujer cuya integridad se convirtió en un valor reconocido en toda la zona. La partida de Encarnación Alarcón deja una huella de consecuencia que se integra definitivamente al relato histórico de la región, permaneciendo como un testimonio de dignidad y búsqueda incansable de justicia para las actuales y futuras generaciones.
