Trabajadoras y trabajadores de la empresa subcontratista Abastech, prestadora de servicios de aseo y ornato para la Municipalidad de Macul, denunciaron que el pasado sábado 7 de febrero se realizó un despido masivo de más de 100 trabajadores. Durante la próxima semana se esperan movilizaciones denunciando este arbitrario actuar.
Las y los trabajadores declararon que en total son 105 empleados los que fueron desvinculados a través del término anticipado de contratos. Además, advirtieron que la empresa no les ha dado respuestas claras respecto al pago de los finiquitos, señalando que han quedado en total incertidumbre.
Por estos motivos, el pasado lunes, las y los trabajadores se movilizaron con el fin de exigir la restitución de sus puestos de trabajos y el pronunciamiento del alcalde de la comuna y quien fue electo por el Partido Republicano, Eduardo Espinoza.
Las y los funcionarios declararon que se logró convocar a la totalidad de trabajadores, quienes se dirigieron hacía la municipalidad en busca de respuestas. En la instancia, derivaron el cerco de seguridad que les impedía el paso a las inmediaciones del municipio.
Además, denunciaron que un grupo de trabajadores se dirigió a la Dirección del Trabajo de la jurisdicción de Ñuñoa. Sin embargo, señalaron que fueron ignorados y no fueron recibidos. Esta acción ha sido percibida como una desprotección estatal a la que son sometidos quienes trabajan bajo subcontratación frente a crisis provocadas por empresas externas.
Asimismo, indicaron que tras las movilizaciones, lograron pactar una entrevista con Eduardo Espinoza para obtener respuestas sobre el complejo escenario que están viviendo.
Por otro lado, declararon que gracias a que el conflicto se ha visibilizado públicamente, pudieron conseguir asesoría de un abogado laboral que llevará el caso.
La concejala de Macul, Margarita Figueroa, declaró a través de sus redes sociales:
“Como concejala, lo digo fuerte y claro: garantizar la continuidad de los servicios básicos es mi responsabilidad. Si bien la empresa presentó incumplimientos reiterados, el contrato original se extendía hasta 2027 (con una prórroga vigente hasta febrero de 2026). No permitiré que la gestión administrativa afecte el cuidado de nuestra comuna ni la estabilidad de las familias. Revisaré minuciosamente las acciones legales y administrativas a seguir.»
El conflicto sigue abierto, mientras más de cien familias esperan respuestas concretas y garantías laborales.



