Con una nueva indicación a la reforma tributaria, se propone un impuesto del 2% sobre las grandes fortunas para fortalecer la educación pública y políticas sociales. Los fondos recaudados se destinarían a garantizar el transporte estudiantil gratuito, mejorar la infraestructura educativa y reforzar programas de alimentación y becas para estudiantes, buscando contribuir al desarrollo social y educativo del país.



