La tasa de desocupación en Chile alcanzó un 8,3% durante el trimestre noviembre 2025 – enero de 2026 (NDE 2025), registrando un ascenso de 0,3 puntos porcentuales (pp.) en doce meses. Este aumento, reportado por la Encuesta Nacional de Empleo (ENE) del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), se explica por un escenario en el que la búsqueda de trabajo no ha sido correspondida a igual ritmo con la contratación.
Según el informe, el alza se debe a que «la fuerza de trabajo (1,4%)» creció más que «las personas ocupadas (1,2%)».

En concreto, el total de personas desocupadas aumentó un 4,8% interanual, «incididas por quienes se encontraban cesantes (3,0%) y aquellas que buscan trabajo por primera vez (18,4%)», detalló el boletín estadístico N°328.
«Las tasas de participación y de ocupación se situaron en 62,4% y 57,2%, creciendo 0,3 pp. y 0,1 pp., en cada caso, respecto del mismo trimestre del año anterior. La población fuera de la fuerza de trabajo no presentó variación en doce meses producto del incremento de los inactivos potencialmente activos (6,1%) y de la disminución de los inactivos habituales (-1,0%)», señaló el informe.

Mujeres con mayor desempleo, pero con mejores indicadores de ocupación
El desglose por sexo evidencia una realidad contrastante. La tasa de desocupación femenina se situó en 8,7%, mientras que la masculina fue de 8,0%. No obstante, la tendencia interanual muestra caminos opuestos: la desocupación en las mujeres decreció 0,4 pp., mientras que en los hombres aumentó 0,8 pp..
Esta divergencia se explica por la dinámica de participación y ocupación. En el caso de las mujeres, «el ascenso de 2,2% de la fuerza de trabajo» fue «menor al de 2,7% registrado por las mujeres ocupadas». Es decir, más mujeres encontraron trabajo que las que se sumaron a la búsqueda, haciendo caer la tasa. Además, «las desocupadas se contrajeron 3,3%», impulsado por una caída en las cesantes (-4,8%).
Por el contrario, para los hombres, se registró un alza «de 0,9% de la fuerza de trabajo» y una nula variación presentada por los ocupados en el período. Los hombres desocupados aumentaron un 12,6%, «incididos por los cesantes (10,4%) y aquellos que buscan trabajo por primera vez (32,3%)».
En lo que se refiere a las mujeres, las tasas de participación y ocupación se situaron en 53,4% y 48,7%, incrementándose 0,7 pp. y 0,8 pp., respetivamente, registrando un incremento de 0,7 pp. y 0,8 pp., en cada caso. Las que se ubican fuera de la fuerza de trabajo descendieron 0,6%, influidas por las inactivas habituales y las iniciadoras.
Respecto a los hombres, la tasa de participación se situó en 71,8%, y no presentó variación, mientras que la tasa de ocupación alcanzó 66,1%, contrayéndose 0,6 pp. en el período. En el caso de los que están fuera de la fuerza de trabajo el número aumentó en 0,9%, influidos únicamente por los inactivos habituales.

Crecimiento del empleo impulsado por servicios e informalidad
El total de personas ocupadas creció un 1,2% en doce meses, con un desempeño mucho más robusto entre las mujeres (2,7%), debido a que los hombres no registraron variación.
Los sectores que lideraron la expansión fueron servicios administrativos y de apoyo (20,2%), actividades de salud (5,0%), alojamiento y servicio de comidas (7,7%) e industria manufacturera (4,0%). En lo q ue respecta a la categoría ocupacional, el alza se observó en trabajadoras por cuenta propia (4,0%) y personas asalariadas informales (6,5%).
Este dato se conecta directamente con el indicador de informalidad. La tasa de ocupación informal se ubicó en 26,8%, con un incremento de 0,5 pp. en un año
Según el reporte del INE, la informalidad afecta más a las mujeres (28,2%) que a los hombres (25,7%), con variaciones de 0,1 pp. y 0,8 pp., respectivamente.
El informe plantea además que en doce meses, las personas ocupadas informales aumentaron 3,2%.
Tomando en consideración el sector económico, el ascenso se debió, principalmente, a servicios administrativos y de apoyo (17,0%) y alojamiento y servicio de comidas (13,0%); mientras que en lo que respecta a la categoría ocupacional, la variación de las personas ocupadas informales fue incidida por asalariadas privadas (8,8%) y trabajadoras por cuenta propia (1,1%).

Desempleo en la RM
En la Región Metropolitana, la tasa de desocupación del trimestre noviembre 2025 – enero 2026 alcanzó un 9,0%, con un alza de 0,3 pp. en doce meses, como producto del alza de 0,9% de la fuerza de trabajo, superior a la variación positiva registrada por las personas ocupadas (0,6%).
Por su parte, el número de personas desocupadas se incrementó en 4,2%, una cifra incidida exclusivamente por quienes buscan trabajo por primera vez (65,2%).
Según el reporte, el aumento de la población ocupada fue incidido, principalmente, por servicios administrativos y de apoyo (28,7%) e industria manufacturera (7,8%), así como por las categorías personas asalariadas informales (12,4%) y trabajadoras por cuenta propia (4,9%).



